El Origen de la Hamburguesa

El origen de la hamburguesa, tiene una larga trayectoria .Si existe en el mundo un plato al que el paso del tiempo le ha sentado fenomenal, ese es la hamburguesa. Europa, y el mundo entero, lleva años viviendo una auténtica fiebre de la hamburguesa, haciendo que este icono de la gastronomía norteamericana, no sólo se siga reinventando, sino que se haya establecido como parte dominante de muchas cocinas y restaurantes del mundo.

Su importancia es tal que, hace no tantos años, la hamburguesa marcó el inicio de una nueva tendencia gastronómica: la de las hamburgueserías gourmet, restaurantes que abrieron sus puertas utilizando este alimento como eje central de sus ofertas gastronómicas. Pero vayamos al origen, como decíamos, un origen algo incierto.

Pero, cuál es el verdadero origen de la hamburguesa? Hablar de la historia y el origen de la hamburguesa no es tarea fácil, pero bien lo merece si tenemos en cuenta que desde que nació, su reconocimiento no ha hecho más que aumentar, en gran parte, como un efecto más de la globalización.

Si hablamos de la hamburguesa moderna, tal y como la consumimos hoy en día entre dos rebanadas de pan y aderezada con todo tipo de ingredientes, seguramente pensemos en América.

Sin embargo, antes de que la hamburguesa aterrizara en el continente americano entre finales del siglo XIX y principios del XX, está ya había hecho sus primeras apariciones en Europa como un simple filete de carne, todavía sin pan y sin los característicos aderezos con los que se acompaña en la actualidad. En torno a su nacimiento existen diversas teorías discutibles.

Una de las historias sobre el nacimiento de la hamburguesa nos hace viajar hasta el libro gastronómico «De re coquinaria», obra del gastrónomo romano Marcus Gavius Apicius; se trata, según algunos historiadores, de la primera referencia documentada de la hamburguesa.

Otra de las teorías o mitos ,del origen de la hamburguesa, señala que la hamburguesa fue un invento surgido de la necesidad de contar con un alimento nutritivo, fácil de transportar y consumir por parte del ejército de Gengis Kan (1167-1227) durante su expansión hacia los territorios de Rusia, Ucrania y Kazajistán. Durante sus travesías, los combatientes guardaban los filetes de carne en las propias monturas de los caballos, y las consumían al tiempo que cabalgaban.

Según señalan algunos historiadores, esta historia bien podría referirse no solo a la hamburguesa, sino también al nacimiento de otros alimentos elaborados a base de carne picada, como podría ser el actual steak tartar o filete tártaro; incluso otros como el carpaccio, las albóndigas o el famoso pastel de carne.

Para continuar con el origen de la hamburguesa la travesía de la hamburguesa, nos detenemos ahora en Hamburgo, la que podríamos considerar la cuna europea de la precursora de la hamburguesa moderna. Allí fue donde nacería la «Hamburg steak», un símbolo culinario del país que pronto daría el salto hasta América, considerado el Nuevo Mundo para quienes viajaban en busca de nuevas y mejores oportunidades.

Directamente llegados desde Hamburgo, estos inmigrantes trajeron consigo numerosas costumbres, gustos y tendencias culinarias a las que, poco a poco, tuvieron que acogerse una gran cantidad de restaurantes norteamericanos, especialmente, de Estados Unidos.

Pero, cuándo entró el pan en escena?, quién fue el pionero que decidió aplanar la carne y servirla entre dos rebanadas de pan? La respuesta a esta pregunta resulta también incierta; sin embargo, una de las historias más populares señala que el pan acompañó por primera vez a la hamburguesa durante la celebración de una feria local en Seymour (Wisconsin).

Allí, un joven ofrecía en su puesto ambulante un pequeño emparedado que no tenía otro cometido que hacer que el cliente pudiera comerse el filete de carne con las manos, mientras disfrutaban del festival. Y el resultado fue todo un éxito. Tanto que, hoy en día, esta ciudad sigue celebrando anualmente la llamada «Burger Fest» en su honor.

A partir de aquí, la historia de la hamburguesa vive un auténtico despegue. No solo ella era la protagonista, sino que su modernización vendría acompañada de otros ingredientes y guarniciones mantenidas incluso en la actualidad. Desde las patatas fritas o los refrescos de cola, batidos y otras bebidas, hasta salsas como el kétchup y la mostaza, o vegetales como los pepinillos y la cebolla. Todos estos son ya icónicos acompañantes de la hamburguesa actual

Sea gourmet o no, lo cierto es que la hamburguesa es en la actualidad uno de los alimentos más consumidos por la población mundial. Su infinita versatilidad es, entre otras virtudes, lo que ha hecho posible que hoy en día podamos degustar una hamburguesa en todo tipo de restaurantes, con precios aptos para todos los bolsillos y variedades hechas para todos los paladares.